Desde 1984, la tasa de cobertura de
educación se ha ido incrementando considerablemente, llegando a cubrir uno de
los más altos índices de cobertura de Latinoamérica en la actualidad. Ya poco
queda del concepto noble de privilegio por el que tanto se escribió en todo el
siglo XX y que llegó a entenderse en las masas como la necesidad de adquirir
conocimientos sin ser de una clase privilegiada. En la década de los 50, las
universidades más elitistas sufrieron un cambio en el tipo de estudiante que
ingresaba, los hijos de los obreros y de la clase media, podían ya estar en los
ambientes que por cientos de años pertenecieron solo a los criollos
intelectuales.
Poco después un estudio mundial
(Reporte Coleman 1966) revelaba que la incidencia de la escuela en el alumno
era nula. Esta alarmante noticia hizo posible que se pensara en incrementar el
nivel de eficacia escolar en los países que ya tenían una tasa de cobertura
bastante considerable.
En el Perú, la década de los 50 no
representó investigaciones de eficacia escolar, ni de interacción de la
eficacia escolar con la tasa de cobertura, y mucho menos del presupuesto para
la educación nacional; esto se viene desarrollado solo desde finales de la
década de los 70 hasta la actualidad.
Sin embargo, el trabajo de los países
desarrollados en materia de educación se termina expandiendo a distintos países
en vías de desarrollo y tardíamente dentro de los países sub-desarrollados. Los
modelos que el sistema de crecimiento comunista establecía fueron empleados con
muy buenos resultados en algunos países y con resultados catastróficos en
nuestro país, no se trataba solo de un manejo estatal del crecimiento, sino de
un equilibrio entre los sectores privados y públicos.
La tasa de presupuesto para la
educación peruana, aunque no varía en función a su PIB, se va incrementando
según cuanto crezca el propio PIB, esto no indica un crecimiento considerable
de la calidad, pero si ha demostrado ser muy útil si se intenta incrementar la
tasa de cobertura. Hanushek nos explica que la tasa de cobertura puede estar
obedeciendo a la teoría del desarrollo que busca una mayor cantidad de mano de
obra calificada, a diferencia de las teorías del capital humano que incorpora
una serie de insumos de los cuales se tendrá como producto la calidad. De
acuerdo con esto diríamos que un mayor presupuesto en la educación, podría
incrementar la escolaridad y, particularmente en los países sub-desarrollados,
podría mejorar la calidad de la misma.
Entonces, si el Perú es un País
sub-desarrollado ¿por qué no se trabajó la calidad desde mucho tiempo antes?,
unas de las razones por las que pudo ocurrir fue la presión social de tener más
estudiantes dentro del sistema estatal, esto puede significar que según el poco
presupuesto no se pudo manejar la calidad y la cobertura al mismo tiempo, por
lo que se tuvo que optar por la necesidad de cobertura en un país que crecía
demográficamente rápido, Esto era coherente si tomamos en cuenta la crisis
económica que existía en ese tiempo. Sin embargo, a finales de la década de los
90, la masificación de las instituciones educativas de todo nivel con
naturaleza privada, las posibles incorporaciones de algunos pueblos indígenas y
las investigaciones de algunos intelectuales, hicieron que pueda reflexionarse
acerca de la calidad de la cobertura de la educación y que para esta década,
este punto fuera fundamental para desarrollar las teorías de capital humano que
el mundo concibe como requerimiento básico dentro de la propia economía de
mercado.
Finalmente, la reflexión sobre la
calidad de la educación está siendo muy simple y superficial, quizá el manejo
interno de las políticas educativas y su incoherencia de interacción con el
nuevo diseño curricular no estén avizorando un buen resultado al 2021, si se
espera un buen resultado, no solo los propios especialistas tienen que
contribuir al logro de las políticas establecidas en el PEN sino también los
mismos estudiantes de las diferentes ramas de la educación así como los que ya
están dentro de las aulas. En otras palabras, los padres de familia, los
discentes, los docentes, los estudiantes de la pedagogía, los investigadores y
todos los que tengan que ver con algo de la educación tienen que interactuar
dentro de una misma red, trabajando en función al desarrollo de la educación
del país, aunque para que verdaderamente se logre algo significativo, se tendrá
que analizar hacia quién está dirigiéndose la educación puesto que existen
culturas diversas que tienen sistemas educativos distintos a los nuestros, de
los que no podemos imponer un modelo solo por el hecho de creer que el estado
es todo el espacio geográfico que conocemos. Por ello, para hablar de algunos
indicadores del desarrollo humano tenemos que analizar la realidad de la cual partimos
para llegar a reconocer lo que nos puede mejorar culturalmente a través del
contacto intercultural sin necesidad de que una cultura más civilizada nos
termine alienando por completo. Por ello, los especialistas de la educación del
futuro tienen que posibilitar conexiones entre el presupuesto educativo, la
tasa de cobertura y los insumos que conforman la calidad de la educación, pues,
estos tres representan a futuro la posibilidad del cambio social de nuestra
propia sociedad que es algo que todos esperamos desde mucho y que significaría
la defensa de la propia identidad cultural.

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