miércoles, 17 de julio de 2013

EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN EN EL PERÚ



El problema de la educación en el Perú, no es un tema nuevo, sin embargo en la era de la globalización y siguiendo el modelo neoliberal adquiere una nueva perspectiva. El modelo, que exige a reducción del Estado a su más mínima expresión (como el de ser el “vigilante” de los intereses del imperialismo y la oligarquía local) y que el resto debe ser privatizado. En ese resto también estaría la educación, en especial la universitaria. Desde hace ya muchos años que la universidad está prácticamente abandonada por el Estado, la investigación ha sido dejada a un lado, la calidad académica también, la universidad ha dejado de ser un centro de investigación donde salgan nuevas ideas para el desarrollo de la sociedad. La sociedad misma, viendo como los egresados están desempleados ya no incentivan a la juventud ir a la universidad, para los cuales se ha convertido casi en una “pérdida de tiempo”. Sin embargo no creo que la privatización sea la solución porque eso podría crear una educación elitista, se debería en cambio aumentar la eficiencia de la universidad, invirtiendo más en educación e incentivando la investigación. La gratuidad de la enseñanza es un derecho fundamental del hombre y no debe ser pisoteado ni debemos permitir que se pisotee este derecho tan importante, porque ¡La educación es un derecho no un privilegio!

LA REFORMA DE LA EDUCACION: En septiembre de 1969 (a menos de un año de iniciado el Proceso Revolucionario) se establece la Comisión de Reforma de la Educación, con la misión de proponer una reestructuración total del sistema nacional de educación. La integración de dicha comisión fue, sin lugar a dudas, un acierto. Se convocó la participación de prominentes profesionales de diversas disciplinas y campos de actividad. La composición fue interdisciplinaria. Tal composición permitió que la problemática educativa no fuera considerada única y exclusivamente -como había ocurrido en las anteriores "reformas de educación" del siglo XX en el Perú desde una perspectiva pedagogicista. En la comisión se contó con la participación de educadores, filósofos, antropólogos, economistas, sociólogos, sicólogos, ingenieros, abogados, médicos, lingüistas, arquitectos, administradores, planificadores, tecnólogos, etc. La conformación de este equipo interdisciplinario permitió que se analizara con un criterio más amplio y objetivo la problemática global de la sociedad peruana en general y la problemática de la educación en particular. La estrategia de trabajo que optó la comisión consistió en hacer un análisis de la problemática nacional y, como parte de ella, un análisis a fondo de la problemática de la educación, contando para el efecto con el concurso de instituciones y personas que habían realizado estudios en la materia. Como resultado de tales análisis: se formuló el marco doctrinario de la nueva educación, se diseñó la estructura del nuevo sistema y se formuló los lineamientos básicos de estrategia para su aplicación. La formulación doctrinaria de la nueva educación peruana es ampliamente conocida y ha concitado el interés de la comunidad internacional. Rompe los esquemas conceptuales más o menos convencionales acerca de la educación e intenta la sistematización de una doctrina dentro de la más audaz concepción general de la educación permanente para aplicarse en una sociedad nacional concreta. La Educación Reformada postula tres grandes fines:
i. La educación para el trabajo y el desarrollo; 
ii. La educación para la transformación estructural de la sociedad peruana; y iii. La educación para la autoafirmación y la independencia de la nación peruana.

Por razones de extensión del presente trabajo no hacemos señalamientos acerca de la estructura del nuevo Sistema y la estrategia inicial de aplicación de la Reforma. En el análisis que sigue, presentamos algunas referencias sobre el particular. 

ASPECTOS POSITIVOS DE LA REFORMA DE LA EDUCACION EN EL PERU

Responsabilidad educativa de la sociedad peruana

Desde 1972 hasta 1976 se sensibilizó extraordinariamente a la sociedad peruana en materia de su responsabilidad educativa. A diferencia del pasado en que la educación estaba asociada necesariamente a escuela, maestros y ministerios de educación, hoy día, en amplios sectores de la población nacional, el concepto de educación tiene un nuevo sentido. Expresiones como: "Educación, tarea de todos", "se aprende a lo largo de toda la vida", "educación es revolución", han dejado de ser simples slogans para convertirse en prácticas sociales asumidas en forma cada vez más consciente y comprometida. 

La nuclearización: modelo organizativo para la participación educativa

El modelo organizativo de la nuclearización, creado por la Reforma para promover la participación del pueblo peruano en la gestión educativa en un determinado ámbito territorial, ha permitido -a pesar de sus limitaciones- promover y canalizar la participación de los padres de familia, de los maestros, de las organizaciones sociales de base y de las diversas entidades gubernamentales en las múltiples tareas educativas de la comunidad nacional. En tal sentido, el núcleo educativo comunal, incluso considerando sus deficiencias de estructura, mecanismo de funcionamiento y estrategia de acción, se ha convertido en un factor dinamizador de la participación de la comunidad en la gestión educativa. Con resultados distintos, según las particulares circunstancias de su radio de acción, la nuclearización contribuyó a: la creación de mecanismos de racionalización en el uso óptimo de los recursos y de la capacidad instalada de las instituciones educativas y de la comunidad para fines educativos; el aprovechamiento inteligente y voluntario del potencial humano de la comunidad para ciertas acciones educativas; y el surgimiento de ciertas formas iniciales de trabajo cooperativo entre organismos gubernamentales y no gubernamentales en el quehacer educativo, dentro de un proceso más amplio de acción orientada a impulsar el desarrollo global de las comunidades locales. 

Noción democrática y humanista de la nueva educación

El énfasis de la educación reformada en la atención a la educación de la mujer peruana en general, a los grupos poblacionales de las áreas rurales y de los llamados "pueblos jóvenes" (áreas urbanas marginadas), teniendo en cuenta las políticas y estrategias establecidas por el Proceso Revolucionario, contribuyó en mucho a la toma de conciencia acerca de la naturaleza y el carácter del problema social de la marginación.

 Algunos logros educativos en relación con estos grupos sociales marginados presentaron ciertos perfiles de lo que podría ser una educación genuinamente humanista democrática, empleada en evitar toda forma de discriminación en el disfrute del bien cultural de la educación y empeñada, particularmente, en asumir con vigor y sin eufemismos su responsabilidad social frente al fenómeno de la pobreza. 

Concepción y práctica de la educación inicial

El primer nivel del nuevo sistema fue la educación inicial destinada a los niños de 0 a 5años. Esta concepción fue, evidentemente, una de las aportaciones más relevantes de la nueva educación peruana a la comunidad internacional. Supera ampliamente el tradicional enfoque escolar y preescolar que no concedió suficiente importancia a los primeros años de la niñez. A través de formas escolarizadas y no escolarizadas, año tras año en el proceso de aplicación de la Reforma, se incrementó la cantidad de niños peruanos atendidos por la educación inicial mediante la capacitación de la población, especialmente a la familia ya la comunidad, para que les proporcionen, durante sus primeros años, los estímulos y experiencias indispensables para el desarrollo de sus potencialidades. Aunque la aplicación de la educación inicial tuvo múltiples dificultades, es importante referir que en los últimos años de la Reforma se otorgó una atención altamente prioritaria a los niños de las áreas rurales. Se trató ciertamente de una realización incipiente en la perspectiva del universo de atención de la educación inicial, pero no es menos cierto que su impacto fue extraordinariamente favorable y lo sigue siendo hasta el momento. 

El carácter profundamente innovador del primer ciclo de educación superior

La educación superior se dividió en tres ciclos: el primer ciclo, fue la educación superior profesional conducente al bachillerato profesional; el segundo ciclo, fue de licenciatura y maestría a desarrollarse en las universidades y entidades universitarias reconocidas expresamente por la Ley; y el tercer ciclo, de altos estudios conducente al doctorado, a desarrollarse en el instituto nacional de altos estudios y en las universidades. El primer ciclo de educación superior tuvo un carácter profundamente innovador. En efecto, los estudiantes peruanos que habían concluido el noveno grado de educación básica, sea a través de la modalidad de educación básica regular o de educación básica laboral, tenían la oportunidad de seguir una carrera profesional en el campo de las humanidades, de la ciencia y de la tecnología. Es extraordinario el impacto que su aplicación causó. En la juventud peruana, los jóvenes percibieron con claridad lo siguiente:

Los estudios que cursaron correspondieron a la educación superior, que conducían al bachillerato profesional, regulado por disposiciones normativas específicas. 

En un período relativamente corto de tiempo -de 3 a 4 años podían llegar a ser  profesionales y asimilarse al mundo del trabajo y estando dentro de él, si lo deseaban, podían seguir sus estudios en el segundo ciclo de la educación superior, ya sea en la misma línea de formación profesional que siguieron en el primer ciclo o en una distinta.

Las áreas de formación profesional en el primer ciclo fueron cuidadosamente seleccionadas y los correspondientes perfiles profesiográficos resultaron del esfuerzo coordinado entre el sector de educación y los otros sectores de la actividad económica y social del país.

Se generó una atmósfera muy positiva para el trabajo en las llamadas escuelas superiores de educación profesional (ESEP), que posibilitó que los jóvenes de ambos sexos asumieran patrones de conducta que diferían cualitativamente de los tradicionales que correspondían a la vida estudiantil universitaria.

El bachillerato profesional era un título profesional de carácter terminal que habilitaba a quienes lo poseían para el ejercicio de una carrera en el campo de las humanidades, de la ciencia o de la tecnología, con plenitud de responsabilidades y de ejercicio en el respectivo ámbito profesional, diferenciándose de lo que en el país reconocía con el nombre de técnico de mando medio.

El bachillerato profesional, así concebido, era una respuesta a las necesidades de desarrollo y transformación de la sociedad peruana. 

Reacción de los niños peruanos

Los niños peruanos, a partir de los 6 años de edad, que cursaron los primeros grados de educación básica regular, asumieron patrones de conducta que no se podían dar en la educación tradicional. En efecto: hubo un permanente cultivo de sus potencialidades creativas; fueron estimulados en la búsqueda de respuestas en relación con el mundo físico y social; progresivamente, descubrieron la personalidad cultural del país identificando y aprendiendo a respetar sus diversas expresiones dentro de la sociedad nacional; reiniciaron en el manejo de instrumentos simples y sencillos que les permitió aprender por su propia cuenta y seguir aprendiendo con los miembros de su familia y demás miembros de la comunidad; se capacitaron en las diversas formas de trabajo grupal y cooperativo, afirmando al mismo tiempo su personalidad; fueron constantemente estimulados a tomar decisiones, haciendo uso de su capacidad reflexiva y crítica; tuvieron la oportunidad de introducirse, progresivamente, al mundo del trabajo a través de una serie de ejercicios y prácticas laborales dentro del ámbito escolar y, en casos cada vez más frecuentes, también tuvieron oportunidad de lograr algunas vivencias en el mundo real del trabajo. 

Significativo desarrollo de la educación de adultos

Se dio una gran importancia a la aplicación de la educación de adultos en el Perú. Fueron tres las modalidades para la población adulta: educación básica laboral, calificación profesional extraordinaria y extensión educativa, esta última en lo que correspondía a la población de 15 y más años. Los programas y servicios de educación de adultos se desarrollaron considerablemente en lo cuantitativo y cualitativo. Antes de la Reforma de la Educación existían escuelas y colegios vespertinos y nocturnos casi exclusivamente en las áreas urbanas y algunos programas de educación técnica para los trabajadores en servicio a cargo de las empresas que voluntariamente se imponían tal tarea. En la Reforma, la concepción y práctica de la educación de adultos rebasó el aspecto simplemente remediar y supletorio de la insuficiente escolaridad de la población adulta y se convirtió, cada vez más y con mayor intensidad, en un elemento clave del desarrollo económico y social del país. Se desarrollaron programas de educación de adultos -en todas o algunas de sus modalidades- en las fábricas, cooperativas agrarias de producción, sociedades agrícolas de interés social, empresas mineras, empresas pesqueras, empresas comerciales, etc. La Ley General de Educación dispuso que en todo centro de trabajo debiera constituirse la unidad de instrucción, modelo organizativo que alentaba la participación de los trabajadores en la programación y desarrollo de sus correspondientes servicios educativos. Es importante destacar, asimismo, la activa participación de las entidades gubernamentales, en sus respectivos ámbitos de acción que realizaron acciones de educación de adultos. Se estableció, gradualmente, una estrecha coordinación entre las entidades gubernamentales y no gubernamentales en el desarrollo del programa nacional de educación de adultos. A lo referido anteriormente, cabría agregar las realizaciones en materia de atención a la educación de la mujer peruana, a los sectores poblacionales de las áreas rurales y de las áreas urbanas marginadas y a los grupos étnico-lingüísticos de las regiones de la sierra y de la selva. En suma, la educación de adultos no significó para la Reforma la simple atención educativa a través de las escuelas y colegios vespertinos y nocturnos. Esta era solamente una de las líneas de acción -no prioritaria y que implicaba serias transformaciones- a la cual se agregaban otras líneas de acción que eran mucho más relevantes en función de la situación de cambio que vivía el país y a las cuales se orientaron los mayores recursos y energías sociales. Los resultados de la experiencia confirman la validez histórica de la opción estratégica asumida: si bien no se avanzó substancialmente en la reestructuración de las escuelas y colegios vespertinos y nocturnos, se dio en cambio el extraordinario salto cualitativo de que el pueblo peruano y sus organizaciones tomaran conciencia de que podían ser agentes directos de su propio desarrollo educativo y desencadenaron una serie de inquietudes y acciones que son históricamente irreversibles. 

La descentralización administrativa

El ministerio de educación, entre todas las entidades del estado peruano, fue el que logró aplicar con mayor intensidad la descentralización administrativa. La red administrativa comprendió los siguientes niveles: nacional, regional, zonal y nuclear (núcleo educativo comunal).Cada uno de los niveles tenía funciones claramente definidas y gozaba de una autonomía relativa. Obviamente, para que esta estructura organizativa funcionara, se requería la presencia y participación del elemento humano. Es éste un aspecto que no fue precisamente positivo. 

Coordinación nacional de las acciones educativas

La coordinación intersectorial e intersectorial de las acciones educativas tuvo en los últimos años de la Reforma un desarrollo extraordinario. Ya no se concebía la coordinación como un simple procedimiento para el logro de apoyos recíprocos y la realización esporádica de acciones conjuntas. La coordinación se caracterizó como el elemento más horizontal del ciclo orgánico de la administración en todos sus niveles; y se la definió como la permanente búsqueda de la coherencia conceptual y metodológica para el logro de comunes objetivos, dentro de las políticas y estrategias nacionales. Se institucionalizaron órganos de coordinación, de composición intersectorial, con representación de entidades gubernamentales y no gubernamentales, en los diferentes niveles de la red administrativa del ministerio de educación. Asimismo, se desarrolló una variedad de técnicas y mecanismos de coordinación interna y externa en el campo educativo. Nunca en la historia de la educación peruana se explicitó tan enfáticamente el carácter intersectorial e interdisciplinario del hecho educativo. Ello motivó que la coordinación fuera considerada como un instrumento estratégico de primer orden en apoyo al desarrollo educativo. Se problematizó a fondo la coordinación y se elaboró su marco situacional, conceptual y estratégico, planteamientos que tuvieron en los setenta y siguen todavía teniendo al iniciarse los ochenta plena vigencia referencias en materia de coordinación educativa a nivel de la comunidad regional e internacional

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