El problema de la educación en el Perú, no es
un tema nuevo, sin embargo en la era de la globalización y siguiendo el modelo
neoliberal adquiere una nueva perspectiva. El modelo, que exige a reducción del
Estado a su más mínima expresión (como el de ser el “vigilante” de los
intereses del imperialismo y la oligarquía local) y que el resto debe ser
privatizado. En ese resto también estaría la educación, en especial la
universitaria. Desde hace ya muchos años que la universidad está prácticamente abandonada
por el Estado, la investigación ha sido dejada a un lado, la calidad académica
también, la universidad ha dejado de ser un centro de investigación donde
salgan nuevas ideas para el desarrollo de la sociedad. La sociedad misma,
viendo como los egresados están desempleados ya no incentivan a la juventud
ir a la universidad, para los cuales se ha convertido casi en una “pérdida de
tiempo”. Sin embargo no creo que la privatización sea la solución porque eso
podría crear una educación elitista, se debería en cambio aumentar la
eficiencia de la universidad, invirtiendo más en educación e incentivando la investigación.
La gratuidad de la enseñanza es un derecho fundamental del hombre y no debe ser
pisoteado ni debemos permitir que se pisotee este derecho tan importante,
porque ¡La educación es un derecho no un privilegio!
LA
REFORMA DE LA EDUCACION: En septiembre de 1969 (a
menos de un año de iniciado el Proceso Revolucionario) se establece la Comisión
de Reforma de la Educación, con la misión de proponer una reestructuración
total del sistema nacional de educación. La integración de dicha comisión fue,
sin lugar a dudas, un acierto. Se convocó la participación de prominentes
profesionales de diversas disciplinas y campos de actividad. La composición fue
interdisciplinaria. Tal composición permitió que la problemática educativa no
fuera considerada única y exclusivamente -como había ocurrido en las anteriores
"reformas de educación" del siglo XX en el Perú desde una perspectiva
pedagogicista. En la comisión se contó con la participación de educadores,
filósofos, antropólogos, economistas, sociólogos, sicólogos, ingenieros,
abogados, médicos, lingüistas, arquitectos,
administradores, planificadores, tecnólogos, etc. La conformación de este
equipo interdisciplinario permitió que se analizara con un criterio más amplio
y objetivo la problemática global de la sociedad peruana en general y la
problemática de la educación en particular. La estrategia de trabajo que optó
la comisión consistió en hacer un análisis de la problemática nacional y,
como parte de ella, un análisis a fondo de la problemática de la educación,
contando para el efecto con el concurso de instituciones y personas que habían
realizado estudios en la materia. Como resultado de tales análisis: se formuló el
marco doctrinario de la nueva educación, se diseñó la estructura del nuevo
sistema y se formuló los lineamientos básicos de estrategia para su aplicación.
La formulación doctrinaria de la nueva educación peruana es ampliamente
conocida y ha concitado el interés de la comunidad internacional. Rompe los esquemas
conceptuales más o menos convencionales acerca de la educación e intenta la
sistematización de una doctrina dentro de la más audaz concepción general de la
educación permanente para aplicarse en una sociedad nacional concreta. La
Educación Reformada postula tres grandes fines:
i. La educación para el trabajo
y el desarrollo;
ii. La educación para la transformación estructural de la
sociedad peruana; y iii. La educación para la autoafirmación y la independencia
de la nación peruana.
Por razones de extensión del presente
trabajo no hacemos señalamientos acerca de la estructura del nuevo Sistema y la
estrategia inicial de aplicación de la Reforma. En el análisis que sigue,
presentamos algunas referencias sobre el particular.
ASPECTOS
POSITIVOS DE LA REFORMA DE LA EDUCACION EN EL PERU
Responsabilidad
educativa de la sociedad peruana
Desde 1972 hasta 1976 se sensibilizó
extraordinariamente a la sociedad peruana en materia de su responsabilidad
educativa. A diferencia del pasado en que la educación estaba asociada
necesariamente a escuela, maestros y ministerios de educación, hoy día, en
amplios sectores de la población nacional, el concepto de educación tiene un nuevo
sentido. Expresiones como: "Educación, tarea de todos", "se
aprende a lo largo de toda la vida", "educación es revolución",
han dejado de ser simples slogans para convertirse en prácticas sociales
asumidas en forma cada vez más consciente y comprometida.
La nuclearización:
modelo organizativo para la participación educativa
El modelo organizativo de la nuclearización,
creado por la Reforma para promover la participación del pueblo peruano en
la gestión educativa en un determinado ámbito territorial, ha permitido -a
pesar de sus limitaciones- promover y canalizar la participación de los
padres de familia, de los maestros, de las organizaciones sociales de base
y de las diversas entidades gubernamentales en las múltiples tareas educativas
de la comunidad nacional. En tal sentido, el núcleo educativo comunal, incluso considerando
sus deficiencias de estructura, mecanismo de funcionamiento y estrategia de
acción, se ha convertido en un factor dinamizador de la participación de la
comunidad en la gestión educativa. Con resultados distintos, según las
particulares circunstancias de su radio de acción, la nuclearización contribuyó
a: la creación de mecanismos de racionalización en el uso óptimo de los
recursos y de la capacidad instalada de las instituciones educativas y de la
comunidad para fines educativos; el aprovechamiento inteligente y voluntario del potencial
humano de la comunidad para ciertas acciones educativas; y el surgimiento de
ciertas formas iniciales de trabajo cooperativo entre organismos
gubernamentales y no gubernamentales en el quehacer educativo, dentro de un
proceso más amplio de acción orientada a impulsar el desarrollo global de las
comunidades locales.
Noción
democrática y humanista de la nueva educación
El énfasis de la educación reformada en la
atención a la educación de la mujer peruana en general, a los grupos
poblacionales de las áreas rurales y de los llamados
"pueblos jóvenes" (áreas urbanas marginadas), teniendo en cuenta
las políticas y estrategias establecidas por el Proceso Revolucionario,
contribuyó en mucho a la toma de conciencia acerca de la naturaleza y el
carácter del problema social de la marginación.
Algunos logros educativos en relación
con estos grupos sociales marginados presentaron ciertos perfiles de lo
que podría ser una educación genuinamente humanista democrática, empleada en
evitar toda forma de discriminación en el disfrute del bien cultural de la
educación y empeñada, particularmente, en asumir con vigor y sin eufemismos su
responsabilidad social frente al fenómeno de la pobreza.
Concepción
y práctica de la educación inicial
El primer nivel del nuevo sistema fue la
educación inicial destinada a los niños de 0 a 5años. Esta concepción fue,
evidentemente, una de las aportaciones más relevantes de la nueva educación
peruana a la comunidad internacional. Supera ampliamente el tradicional enfoque
escolar y preescolar que no concedió suficiente importancia a los primeros
años de la niñez. A través de formas escolarizadas y no escolarizadas, año tras
año en el proceso de aplicación de la Reforma, se incrementó la cantidad de
niños peruanos atendidos por la educación inicial mediante la capacitación de
la población, especialmente a la familia ya la comunidad, para que les
proporcionen, durante sus primeros años, los estímulos y experiencias
indispensables para el desarrollo de sus potencialidades. Aunque la aplicación
de la educación inicial tuvo múltiples dificultades, es importante referir que
en los últimos años de la Reforma se otorgó una atención
altamente prioritaria a los niños de las áreas rurales. Se trató
ciertamente de una realización incipiente en la perspectiva del universo de
atención de la educación inicial, pero no es menos cierto que su impacto fue
extraordinariamente favorable y lo sigue siendo hasta el momento.
El carácter profundamente innovador del
primer ciclo de educación superior
La educación superior se dividió en tres
ciclos: el primer ciclo, fue la educación superior profesional conducente al
bachillerato profesional; el segundo ciclo, fue de licenciatura y maestría a
desarrollarse en las universidades y entidades universitarias reconocidas
expresamente por la Ley; y el tercer ciclo, de altos estudios conducente al
doctorado, a desarrollarse en el instituto nacional de altos estudios y en las universidades.
El primer ciclo de educación superior tuvo un carácter profundamente innovador.
En efecto, los estudiantes peruanos que habían concluido el noveno grado de
educación básica, sea a través de la modalidad de educación básica regular
o de educación básica laboral, tenían la oportunidad de seguir una carrera
profesional en el campo de las humanidades, de la ciencia y de la tecnología.
Es extraordinario el impacto que su aplicación causó. En la juventud peruana, los jóvenes
percibieron con claridad lo siguiente:
Los estudios que cursaron correspondieron a la educación superior, que
conducían al bachillerato profesional, regulado por disposiciones
normativas específicas.
En un período relativamente corto de tiempo -de 3 a 4 años podían llegar
a ser profesionales y asimilarse al mundo del trabajo y estando
dentro de él, si lo deseaban, podían seguir sus estudios en el segundo
ciclo de la educación superior, ya sea en la misma línea de formación
profesional que siguieron en el primer ciclo o en una distinta.
Las áreas de formación profesional en el primer ciclo fueron cuidadosamente
seleccionadas y los correspondientes perfiles profesiográficos resultaron del esfuerzo
coordinado entre el sector de educación y los otros sectores de la actividad
económica y social del país.
Se generó una atmósfera muy positiva para el trabajo en las llamadas escuelas
superiores de educación profesional (ESEP), que posibilitó que los jóvenes de ambos
sexos asumieran patrones de conducta que diferían cualitativamente de los tradicionales
que correspondían a la vida estudiantil universitaria.
El bachillerato profesional era un título profesional de carácter
terminal que habilitaba a quienes lo poseían para el ejercicio de una carrera
en el campo de las humanidades, de la ciencia o de la tecnología, con plenitud
de responsabilidades y de ejercicio en el respectivo ámbito profesional,
diferenciándose de lo que en el país reconocía con el nombre de técnico de
mando medio.
El bachillerato profesional, así concebido, era una respuesta a las
necesidades de desarrollo y transformación de la sociedad peruana.
Reacción
de los niños peruanos
Los niños peruanos, a partir de los 6 años de edad, que cursaron los
primeros grados de educación básica regular, asumieron patrones de conducta que
no se podían dar en la educación tradicional. En efecto: hubo un permanente
cultivo de sus potencialidades creativas; fueron estimulados en la búsqueda de
respuestas en relación con el mundo físico y social; progresivamente,
descubrieron la personalidad cultural del país identificando y aprendiendo a
respetar sus diversas expresiones dentro de la sociedad nacional; reiniciaron
en el manejo de instrumentos simples y sencillos que les permitió aprender
por su propia cuenta y seguir aprendiendo con los miembros de su familia y
demás miembros de la comunidad; se capacitaron en las diversas formas de
trabajo grupal y cooperativo, afirmando al mismo tiempo su personalidad; fueron
constantemente estimulados a tomar decisiones, haciendo uso de su capacidad reflexiva
y crítica; tuvieron la oportunidad de introducirse, progresivamente, al mundo
del trabajo a través de una serie de ejercicios y prácticas laborales dentro
del ámbito escolar y, en casos cada vez más frecuentes, también tuvieron
oportunidad de lograr algunas vivencias en el mundo real del trabajo.
Significativo desarrollo de la educación de
adultos
Se dio una gran importancia a la aplicación de la educación de adultos
en el Perú. Fueron tres las modalidades para la población adulta: educación
básica laboral, calificación profesional extraordinaria y extensión educativa,
esta última en lo que correspondía a la población de 15 y más años. Los
programas y servicios de educación de adultos se desarrollaron considerablemente
en lo cuantitativo y cualitativo. Antes de la Reforma de la Educación existían
escuelas y colegios vespertinos y nocturnos casi exclusivamente en las áreas
urbanas y algunos programas de educación técnica para los trabajadores en
servicio a cargo de las empresas que voluntariamente se imponían tal tarea. En
la Reforma, la concepción y práctica de la educación de adultos rebasó el
aspecto simplemente remediar y supletorio de la insuficiente escolaridad de la
población adulta y se convirtió, cada vez más y con mayor intensidad, en un
elemento clave del desarrollo económico y social del país. Se desarrollaron
programas de educación de adultos -en todas o algunas de sus modalidades- en
las fábricas, cooperativas agrarias de producción, sociedades agrícolas de
interés social, empresas mineras, empresas pesqueras, empresas comerciales,
etc. La Ley General de Educación dispuso que en todo centro de trabajo debiera
constituirse la unidad de instrucción, modelo organizativo que alentaba la
participación de los trabajadores en la programación y desarrollo de sus correspondientes
servicios educativos. Es importante destacar, asimismo, la activa participación
de las entidades gubernamentales, en sus respectivos ámbitos de acción que
realizaron acciones de educación de adultos. Se estableció, gradualmente, una
estrecha coordinación entre las entidades gubernamentales y no gubernamentales
en el desarrollo del programa nacional de educación de adultos. A lo referido
anteriormente, cabría agregar las realizaciones en materia de atención a la
educación de la mujer peruana, a los sectores poblacionales de las áreas
rurales y de las áreas urbanas marginadas y a los grupos étnico-lingüísticos de
las regiones de la sierra y de la selva. En suma, la educación de adultos no
significó para la Reforma la simple atención educativa a través de las escuelas
y colegios vespertinos y nocturnos. Esta era solamente una de las líneas de
acción -no prioritaria y que implicaba serias transformaciones- a la cual se
agregaban otras líneas de acción que eran mucho más relevantes en función de la
situación de cambio que vivía el país y a las cuales se orientaron los mayores
recursos y energías sociales. Los resultados de la experiencia confirman la
validez histórica de la opción estratégica asumida: si bien no se avanzó
substancialmente en la reestructuración de las escuelas y colegios vespertinos
y nocturnos, se dio en cambio el extraordinario salto cualitativo de que el
pueblo peruano y sus organizaciones tomaran conciencia de que podían ser
agentes directos de su propio desarrollo educativo y desencadenaron una serie de
inquietudes y acciones que son históricamente irreversibles.
La descentralización administrativa
El ministerio de educación, entre todas las entidades del estado
peruano, fue el que logró aplicar con mayor intensidad la descentralización
administrativa. La red administrativa comprendió los siguientes niveles:
nacional, regional, zonal y nuclear (núcleo educativo comunal).Cada uno de
los niveles tenía funciones claramente definidas y gozaba de una autonomía
relativa. Obviamente, para que esta estructura organizativa funcionara, se
requería la presencia y participación del elemento humano. Es éste un aspecto
que no fue precisamente positivo.
Coordinación nacional de las acciones educativas
La coordinación intersectorial e intersectorial de las acciones educativas
tuvo en los últimos años de la Reforma un desarrollo extraordinario. Ya no se
concebía la coordinación como un simple procedimiento para el logro de apoyos
recíprocos y la realización esporádica de acciones conjuntas. La coordinación
se caracterizó como el elemento más horizontal del ciclo orgánico de la
administración en todos sus niveles; y se la definió como la permanente
búsqueda de la coherencia conceptual y metodológica para el logro de comunes
objetivos, dentro de las políticas y estrategias nacionales. Se
institucionalizaron órganos de coordinación, de composición intersectorial, con
representación de entidades gubernamentales y no gubernamentales, en los diferentes
niveles de la red administrativa del ministerio de educación. Asimismo, se desarrolló
una variedad de técnicas y mecanismos de coordinación interna y externa en el campo
educativo. Nunca en la historia de la educación peruana se explicitó tan
enfáticamente el carácter intersectorial e interdisciplinario del hecho
educativo. Ello motivó que la coordinación fuera considerada como un
instrumento estratégico de primer orden en apoyo al desarrollo educativo. Se
problematizó a fondo la coordinación y se elaboró su marco situacional,
conceptual y estratégico, planteamientos que tuvieron en los setenta y siguen
todavía teniendo al iniciarse los ochenta plena vigencia referencias en materia
de coordinación educativa a nivel de la comunidad regional e internacional

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