La agresión, intimidación o acoso entre escolares recibe
la denominación universal de “bullying”. Ésta es una de las formas de violencia
que más repercusión está teniendo actualmente sobre las personas en edad
escolar. ¿Qué significa bullying? significa intimidar con gritos y amenazas y
maltratar a los débiles; también acoso escolar y lo definen como “un continuado
y deliberado maltrato verbal y modales agresivos que recibe un niño por parte
de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objeto de someterlo,
apocarlo, asustarlo, amenazarlo y que atentan contra la dignidad del niño”.
El acoso escolar es un tipo específico de violencia que
se caracteriza por:
- Desigualdad
entre acosador y víctima, debido generalmente a que el acosador (el matón) suele
estar apoyado por un grupo que le sigue en su conducta violenta, mientras que
la víctima está indefensa, no pudiendo resolver por sí misma la situación de
acoso.
- Se repite y prolonga, con el riesgo de hacerse cada
vez más grave.
- No hay provocación previa por parte de la víctima.
- Hay inacción o falta de solidaridad por ignorancia o
pasividad de los alumnos que rodean a los agresores y a las víctimas, sin
intervenir directamente.
- Comprende diversos tipos de conducta violenta, iniciándose
generalmente con agresiones de tipo social y verbal e incluyendo después coacciones
y agresiones físicas.
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos ha desarrollado
un Programa de Atención Integral a víctimas de la violencia Política. Esto ha
permitido acercarnos a diversas comunidades y efectuar un estudio de la
violencia escolar (bullying) en colegios nacionales y privados de Ayacucho, Cusco,
Junín y Lima Este, lugares en los que existió terrorismo.
Participaron alumnos de 5° y 6° de primaria, la
población encuestada fue de 916 alumnos, los que pertenecían a:
• Colegio Mariscal Cáceres, Ayacucho 194 (21,2%)
• Colegio Inmaculada, Sicuani 303 (33,1%)
• Colegio Mariscal Cáceres, Ñaña 203 (22,2%)
• Colegio Rafael Gastelú, Satipo 216 (23,6%)
La incidencia de bullying ha sido de 47% en promedio, habiéndonos
llamado la atención una incidencia similar en varones y mujeres. El “Código de
Silencio” reinante se manifestó en un 34% de los escolares agredidos, los
que no comunican a nadie el drama que
están viviendo. A un similar porcentaje de compañeros no les interesa defender o protestar por el maltrato que están
observando, y alrededor del 25% de maestros y padres de familia no reaccionan
ni “protegen” a las víctimas, permitiendo que este proceso se perpetúe.
La forma de agresión más frecuente fue la física y a
continuación la verbal, la que se caracterizó por llamar a los compañeros con
apodos. Al estudiar en detalle los tipos de agresión, la verbal fue mucho más
frecuente, siguiéndole la física y en tercer lugar la discriminación.
La presencia de pandilleros es reportada por el 36% de
alumnos, y un 10,2% manifestó haber necesitado
de psicólogo o médico por problemas de salud asociados a las amenazas
constantes.
Al preguntar a los alumnos sobre las medidas más
efectivas para frenar o desterrar el “bullying” han elegido las educativas, las
mismas que necesitan de tiempo y difícilmente van a ser usadas por las víctimas
como “comunicar la agresión a los auxiliares o tutores”. Un número significativamente
menor han preferido medidas prácticas o ejecutivas como el uso de “un buzón para
depositar anónimamente las quejas” o darlas por teléfono o correo electrónico.
Se han establecido diferencias entre el acoso que
sufren los alumnos de primaria y los de secundaria. Así, el perfil de la
víctima de malos tratos en primaria es el de un niño que experimenta sentimientos
de abatimiento (tristeza), recibe sobre todo agresiones físicas y verbales y
tiene que soportar un maltrato más intenso (es agredido de diversas formas),
mientras que en secundaria los adolescentes se sienten indefensos (rabia, no poder
hacer nada), preocupación por sí mismos (imagen que puedan tener de él) o no
sienten nada, al tiempo que reciben un maltrato más psicológico, indirecto y
más selectivo (es como si no necesitara de abundantes agresiones para que el
sometimiento y el sentimiento de ser victimizado aparezcan).El maltratador-intimidador
en primaria ‘se siente superior’ y ‘le preocupa lo que puedan pensar los demás
de él’, mientras que en secundaria el adolescente que maltrata dice ‘divertirse’, piensa que
‘se lo merecen’.
La única manera de combatir el maltrato es la cooperación
entre todos los involucrados: alumnos, padres de familia y profesores. Los
padres deben ser modelos positivos, ejemplares; hablar con los hijos
ayudándolos a solucionar sus problemas, educarlos en valores de respeto y tolerancia,
definir normas claras y consistentes, promover el establecer amistad con compañeros
de conducta normal, estimular alguna afición que fomente habilidades, enseñarles a solucionar conflictos
pacíficamente e involucrarse en la educación escolar. La víctima de acoso
escolar suele generar a mediano plazo cuadros de estrés postraumático que va a
dar lugar a cambios permanentes en el comportamiento del niño, quien a edad
adulta será vulnerable a otras formas de acoso y violencia. Nos referimos al
maltrato doméstico y al acoso laboral o mobbing.
¿Cómo detener el Bullying?
- Dile que se detenga: Es importante que no te muestres como una víctima y alces la voz.
- Habla con alguien de confianza: Si por más que intentas detenerlo, no puedes lograrlo, habla con alguien de confianza como tus padres o maestros. Al principio puede parecer difícil hablar de este tema con alguien más, pero recuerda que todo es por tu propio bien.
- No dejes que te metan ideas a la cabeza: Muchas veces la tortura puede ser psicológica y llena de palabras hirientes que solo nos hacen sentir mal.
- Pero, ¡mucho ojo! Nada de lo que dicen para herirte es verdad, solo son recursos agresivos para hacerte sentir menos de lo que en realidad eres. No permitas que las palabras de alguien más te hagan cambiar la percepción que tienes de ti misma.
- Concéntrate en lo que importa: Es muy importante que no dejemos que el bullying se convierta en un punto fuerte en nuestra vida. Esto no significa que no le demos importancia, simplemente que, al mismo tiempo que intentas resolver el problema, enfoques tu mente en pasatiempos, tus calificaciones y cualquier otra actividad y responsabilidad que te haga crecer como persona.
¿Cómo prevenir el Bullying?
En la familia
La familia es la principal fuente de amor y educación de
los niños; a partir de ella el niño aprende a socializarse basado en lo
valores, normas y comportamientos enseñados en casa; evitemos que nuestro hogar
se convierta en un escenario hostil o por el contrario demasiado permisivo,
tenga por seguro que esto siempre llevará a que los niños adquieran conductas
agresivas.
Otro papel de la familia es estar informada
constantemente, hay cursos en donde se orienta a los padres sobre como mantener
alejados a sus hijos del bullying; éstos se basan normalmente en el amor y la
comunicación entre padres e hijos, la observación para detectar inmediatamente
cualquier conducta anormal en el chico, estar al pendiente de las actividades
de su hijo, la existencia de límites y normas, así como el vigilar que se
cumplan.
Estos cursos le dan atención especial a la inteligencia
emocional, es decir enseñan a los padres como ayudarle a sus hijos a controlar
sus emociones y comportamientos hacia los demás de tal manera que puedan
convivir sanamente.
En la escuela
La disciplina que se mantenga en el salón y la escuela en
general es fundamental para la construcción de una buena conducta.
Es importante la supervisión de los alumnos dentro y
fuera de los salones, en los patios, baños, comedores, etc.
Establecer claramente las reglas de la escuela y las
acciones que se tomarán en conductas como el bullying.
Actuar rápido, directa y contundentemente en el caso de
que se presente alguna sospecha de acoso escolar.
La escuela debe estar abierta a las quejas y sugerencias
del alumnado y padres de familia, se sugiere la colocación de un buzón.
Realizar cursos o conferencias para padres y maestros
donde se puedas tratar temas como el bullying.
Adicionar o reforzar el tema de educación en los valores
en el curso de los estudiantes.
Los maestros pueden apoyarse en los alumnos para
identificar casos de acoso, deben ser muy inteligentes y saber quién puede
darles información valiosa.
Instituciones gubernamentales
Así como existen líneas gratuitas para hablar o preguntar
sobre métodos anticonceptivos, depresión, el sida, alcoholismo, etc, deben
haber líneas abiertas para que los niños puedan hablar y denunciar conflictos
que viven dentro y fuera del hogar.
Debe haber mayores campañas para informar a los padres
sobre esta situación, la forma en que puede detectarse, tratarse y prevenirse.
Medios de comunicación y
sociedad en general
Los niños son muy dados a ver programas de acción y
violencia y aunque no lo creamos éstos influyen demasiado en su comportamiento.
Los medios masivos de comunicación deben ser más conscientes de ello y
controlar más los contenidos que emiten o publican.
La sociedad en general también puede ayudar a prevenir y
atacar el acoso entre los niños, vigilando y no dejando pasar este tipo de situaciones
porque pensamos se trata de una simple broma.
Cuando un niño se burla, amenaza o pega a otro niño, se
debe intervenir para que eso no se repita.

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