“Todo lo que se mueve atrae el interés humano”
A medida que van creciendo los niños, se van dando
cuenta de las diferencias entre acciones humanas y animales, por ejemplo se
realizaron estudios de un niño de 7 meses para saber si sabía la diferenciación
de si los humanos vuelan, este respondió de manera “actitudinal” que los
humanos no volábamos; a los 11 meses los niños ya entienden dónde empieza y
acaba una acción.
El niño tambien reconoce cuando hay pautas predecibles,
y cuando no las hay, muestran sorpresa; esto es porque siguen una pauta de
cadenas de movimientos que le permiten predecir la acción que sigue.
Los niños y todas las personas tendemos a decifrar
miradas, a los 7 meses, este no e presta interés al contacto visual, no llama
su atención; por el contrario entre los 9 y 12 meses es que nace esta “curiosidad”
por seguir la mirada, a pesar de que el objeto no este visible a sus sentidos.
Los niños diferencian las actividades netamente
humanas de las animales, sabemos que desde siempre los niños imitan las
actitudes que ven en los adultos, a los 14 meses ya saben diferenciar la asimilación
de objetos de 2 personas distintas se dan cuenta de cuando diferenciar el
querer del poder, a los 9 meses ya distinguen estas actitudes, a los 14 meses
saben cuándo es accidental y cuando es ocasionado, es más, antes de hablar, ya
tienen esta capacidad.
Al año, ya entienden que las personas tienen
perspectivas diferentes de las cosas, ya entienden los criterios falsos. A los
18 meses ya reconocen las falsas creencias, ya saben interpretar la emoción de
otras personas por cosas nuevas.
A los 2 años y medio, se le hace difícil diferenciar 2
imágenes a escala por separada, a menos que le den a entender y le muestren que
se trata de la misma imagen.

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